El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, reconoció que las circunstancias geoestratégicas mundiales «se han complicado» y han impactado en las empresas exportadoras que venden fuera «muy singularmente, en momentos dados, muy concretos», con la pérdida de 210 el año pasado. «Esas vemos que tienen más dificultades para consolidarse en el tiempo en los mercados internacionales». En este sentido, razonó que exportar constituye «un proyecto de empresa a largo plazo» y la entrada en mercados fuera de España, «no se debe ver como una oportunidad en un momento dado, sino como una actuación estratégica de futuro, a largo plazo, que cuesta empezar y en sus primeras etapas puede resultar difícil e incluso no compensar costes, pero a la larga, las actividades que se consolidan demuestran su capacidad de competir y permanecer en el tiempo y lograr clientes».
El consejero recalcó que pese a la pérdida de tejido exportador, durante el año pasado, Castilla y León alcanzó récord en exportaciones, con más de 21.000 millones, y se convirtió durante los dos últimos ejercicios en la autonomía con mayor aumento de España, en ventas al exterior. «Esto es positivo», dijo, para indicar que los resultados se basan «fundamentalmente» en las empresa que «llevan tiempo exportando y que han consolidado su base exportadora, que van poco a poco aumentando». Carriedo analizó para Ical también el contexto en el que se mueve el tejido exportador de la Comunidad, y puso de relieve el «impacto» que puede tener el estancamiento o la recesión de las principales economías europeas a las que la Comunidad exporta mayoritariamente; los problemas geoestratégicos mundiales; y la senda de EEUU hacia un mayor proteccionismo. «Todo eso puede dificultar el comercio», dijo, para apostar «por abrir nuevos mercados».