La exportación de frutas y verduras aumentó un 8% en volumen

SPC
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Mientras que el valor de esas ventas al exterior se incrementó en un 5%, el de las compras de estos productos a otros países lo hizo en un 12%

La exportación de frutas y verduras aumentó un 8% en volumen - Foto: EVA GARRIDO

España ha exportado un total de 12,3 millones de toneladas de frutas y hortalizas durante el 2024, lo que supone un incremento del 8% en volumen, aunque también han crecido las importaciones, con un alza del 6% en el mismo periodo de tiempo, con 4,4 millones de toneladas. Los datos, publicados por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), sitúan a Europa como el principal destino de las frutas y hortalizas nacionales, con el 97 % del total, con una aumento de un 8% en volumen y un 5% en valor.

Según las cifras, la venta al exterior de estos productos ha registrado un crecimiento del 5% en valor, con 17,7 millones de euros, mientras que el valor de las importaciones ha aumentado un 12%, superando los cinco millones.

Por categorías, los envíos de hortalizas frescas el pasado año ascendieron a 5,7 millones de toneladas, lo que supone un 10% más que el año anterior, con el pimiento, el pepino y la lechuga como los artículos más exportador. Mientras tanto, las ventas al exterior de frutas frescas han crecido un 7% en volumen y un 8% en valor, con 6,6 millones de toneladas y 9,6 millones de euros. En este segmentado, la federación ha destacado la evolución de la fruta hueso, con importantes crecimientos en volumen como en el caso de la nectarina (13%) o la paraguaya (10 %).

Por su parte, la importación de hortalizas se ha elevado a 2,1 millones de toneladas (+15%) y 1.587 millones de euros (+12,5%) y la de frutas ha registrado 2,2 millones de toneladas (-0,4%) y 3.414 millones de euros (+11%).

Para Fepex, los datos del comercio exterior hortofrutícola «muestran que la Unión Europea sigue siendo el sostén de la evolución positiva del sector, frente a los terceros países», aunque han advertido de que la globalización requiere «un esfuerzo inversor» para mantener la competitividad.