La reunión mantenida entre la Asociación de Amigos de Benamira (AAB) y el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Medinaceli "ha puesto de manifiesto numerosas incoherencias en la gestión del proyecto de la planta fotovoltaica Caramonte", según el colectivo, ya que durante el encuentro "quedó patente la falta de transparencia y control del consistorio sobre un proyecto que afecta gravemente a las poblaciones de Esteras y Benamira". Los representantes de la asociación explicaron el impacto de la ubicación elegida, al ser espacio natural protegido ZEPA Páramos de Layna. "A pesar de que el alcalde y su equipo aseguraron en un primer momento no tener ningún papel relevante en la planificación y aprobación de esta instalación, más tarde reconocieron haber sido consultados por el Ministerio en marzo de 2024 para conocer su parecer sobre el proyecto, tal y como está establecido en los procedimientos de aprobación de este tipo de instalaciones", concretan.
"El informe emitido por el Ayuntamiento, según expusieron, fue aprobado en la Junta de Gobierno, y en él no se trasladó ninguna objeción sobre el proyecto. Finalmente admitieron que, de haber mostrado su oposición en algún momento del procedimiento, el proceso habría sido mucho más complicado para la empresa promotora", prosiguen incidiendo en que "esta falta de coherencia genera una gran incertidumbre sobre el verdadero papel del Ayuntamiento en esta iniciativa". "Por otra parte, aunque el alcalde sugirió que la mayoría de los vecinos de Esteras estaban a favor del proyecto, ante la interpelación de los representantes de la Asociación, los miembros del ayuntamiento admitieron que sólo unos pocos propietarios habían mostrado su conformidad con el emplazamiento de la planta. Desde la AAB se expuso que lo que era bien conocido por todos los allí presentes era la oposición más que mayoritaria de los vecinos de Benamira, evidenciada públicamente en la concentración celebrada el pasado 11 de enero, con la participación más de 120 asistentes entre los que se encontraban vecinos de otros pueblos, incluido el propio Esteras de Medinaceli, además de los vecinos de Benamira", añaden.
GESTIÓN
En este contexto, también salió a la luz que la carta que supuestamente enviaron desde Esteras en contra de la posición de la Asociación "nunca entró en el Ayuntamiento por registro ni fue firmada, sino que fue entregada en mano al alcalde, lo que genera serias dudas sobre su legitimidad y validez". "Dejando claro su postura a favor de la instalación de la planta en el municipio, eso sí, en una ubicación que no afecte a ningún pueblo o espacio protegido, los miembros de la AAB insistieron en que, a la vista de lo señalado, resulta evidente que la gestión del Ayuntamiento sobre este asunto debería ser guiada por el bien común, y no ser determinada por el parecer de unos pocos propietarios, solicitándose una vez más la intervención de la administración local en este sentido. Otro hecho especialmente preocupante es que la empresa promotora, Eólica de Medinaceli (Engie), haya utilizado en dos ocasiones una sala cedida por el ayuntamiento dentro del propio consistorio para reunirse con propietarios de terrenos y presionarles para obtener los acuerdos de ocupación de las parcelas necesarias para ejecutar el proyecto. La primera reunión tuvo lugar en noviembre, y la última el pasado martes 25 de febrero. Este uso de recursos públicos para favorecer intereses privados pone en entredicho la imparcialidad del Ayuntamiento y su compromiso con el bienestar de los vecinos", comentan.
Además, se habló de que actualmente se están tanteando terrenos para nuevas plantas fotovoltaicas en más lugares dentro del municipio, como Fuencaliente y Beltejar, "lo que evidencia, a pesar de no tratarse de la misma promotora, una expansión de estos proyectos sin la debida consulta y planificación por parte de las autoridades locales". "La reunión terminó sin ningún compromiso por parte del ayuntamiento sobre la posición que va a tomar en el futuro ante este tipo de proyectos", indican desde este colectivo. Desde la Asociación de Amigos de Benamira, "seguimos abiertos al diálogo con el consistorio para encontrar soluciones que respeten tanto los intereses económicos como la calidad de vida de los vecinos. Sin embargo, exigimos mayor implicación y transparencia por parte de la administración local en un proyecto de tal envergadura, así como una evaluación realista de las alternativas de ubicación propuestas por la comunidad. No podemos permitir que se tome una decisión de este calibre sin un análisis riguroso de sus impactos y sin contar con la voz de todos los afectados. Confiamos en que el Ayuntamiento actúe con responsabilidad y vele por el bien común, evitando convertir este proyecto en una imposición que perjudique gravemente el futuro de Benamira y Esteras".