La rebaja de la jornada laboral semanal a 37,5 horas -sin pérdida de salario- se votará en el Congreso de los Diputados a principios de marzo y, si cuenta con mayoría, entrará en vigor antes del verano. Esta medida, acordada por el Ministerio de trabajo y los sindicatos UGT y CC.OO. sin el respaldo de la CEOE y Cepyme, beneficiaría a 12 millones de trabajadores de distintos sectores en España y a unos 20.000 en Soria.
Según los cálculos de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES), el gasto de la reducción de 40 a 37,5 horas semanales supondría 25 millones de euros al año, teniendo en cuenta la base cotización media de la provincia (2.000 euros). Las horas anuales de trabajo medias en Soria para los trabajadores a jornada completa en el sector privado son de 1.770 (39 horas), frente a las 1.700 horas que representan las 37,5 horas. El límite legal ahora en vigor es de 40 horas, pero puede reducirse en función de la negociación colectiva, como ya sucede en algunos de los sectores.
sectores. FOES indica que las empresas más afectadas serían las de transporte (1.792 horas anuales), comercio y agrícola-ganadero (ambos, actualmente, con 1.790 horas anuales) y las empresas del sector de la hostelería (1.785 horas). Más cerca de las 1.770 horas anuales están las empresas del sector de la construcción (con 1.736 según convenio en vigor) y las del sector limpieza de edificios, con 1.740 horas. La reducción de la jornada laboral supondría aumentar un 7% los costes laborales que asumen las compañías lo que, según FOES, «repercutiría negativamente no sólo en el PIB provincial, sino que frenaría, la creación de empleo».
CC.OO. y UGT en Soria defienden la calidad de vida y la conciliación con esta medida. Igualmente, insisten en que se ha demostrado que en las empresas donde se trabaja menos horas aumenta la productividad porque el rendimiento es mayor.
TRANSPORTE
José Antonio Andrés, de Agrutranso, advierte del «riesgo de desaparición» de empresas de transporte por falta de rentabilidad con la reducción de la jornada, medida que también considera «impuesta» porque no ha contado con la opinión de los sectores afectados. En transporte, con 1.540 trabajadores, no se puede en muchas ocasiones reducir el horario. «Se van a perder incluso fechas enteras, porque no se llegará a cargar o descargar, lo que en una semana supone el 20% de la facturación y va a repercutir negativamente en las pequeñas empresas», denuncia. Según él, es una medida «discriminatoria» para el autónomo, «porque puede hacer 8-9 horas que autoriza la ley pero el empleado sólo 7,5 horas». Andrés avisa de que el cambio repercutirá en el consumidor final, «el que siempre pierde».
COMERCIO
Adolfo Sainz, presidente de FECSoria y Conferco, rechaza la «imposición» de la reducción de jornada por parte del Gobierno y los sindicatos y espera que no se apruebe. Afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas de comercio, el 90% en España y Soria. «Se han saltado a la torera los convenios y la negociación colectiva», denuncia. «Si se reduce la jornada y tenemos los mismos horarios , es difícil contratar a alguien para dos horas y media (de 39horas de convenio a 37,5 horas). Al final, serán los autónomos los que hagan más horas todavía, de los que nadie se acuerda ni para nosotros conciliación», indica reiterando que el cambio, si se produce, será problemático y afectará a ventas y productividad. En el comercio actualmente hay 2.750 trabajadores, la mayoría en pymes, según datos oficiales.
AGROGANADERO
Con 620 trabajadores, el sector agrícola-ganadero es otro de los más afectados por la reducción de jornada. Miguel Ángel Ortiz, presidente de Aporso, indica que «es un sector del que nadie se acuerda nunca, ni en SMI ni el competencia», y también ocurre ahora. La mayoría son autónomos -que está las 24 horas y siete días- y empresas pequeñas en las que la reducción de jornada va a hacer que disminuya la rentabilidad. Por ejemplo, en el sector porcino que ya va a perder en marzo un 20% de beneficios con la Ley de Bienestar Animal, «la jornada de 37,5 horas es otro problema más que va a derivar en la cesta de la compra». «Está directamente relacionado con la producción y la rentabilidad y habrá que repartir costes. Muchos se asumirán por nosotros pero siempre repercutirán en el consumidor», añade.
HOSTELERÍA
En hostelería, con 2.300 trabajadores, creen que la reducción de jornada tendrá consecuencias muy negativas. Beatriz Martínez, de Asohtur, indica que supone «reducir bastante las horas de convenio y va a afectar en la reducción de horas de servicio a los clientes, al menos en nuestro caso, porque cerraremos antes por la noche». «Hay puestos a turno seguido que, evidentemente, aumentan mucho los costes porque implicará contrataciones», añade. Así que «repercutirá sobre el precio final de los productos, seguro». El coste laboral que asumen las empresas está alrededor de un 7%, «lo que se suma a unos costes de recursos humanos que ya son muy altos en la hostelería soriana». Se pasa de 1.785 horas anuales a 1.700, «que llevará a una reestructuración importante en las plantillas».
SINDICATOS
Javier Moreno, secretario general de CC.OO. en Soria, insiste en que «la patronal de Soria entiende que los avances en derechos de los trabajadores van en detrimento de las empresas». Para el sindicato, «es una media de justicia después de tanto tiempo con 40 horas». Moreno recuerda que ya hay muchas empresas con convenios negociados en 37,5 horas e incluso por debajo y los funcionarios de Ayuntamiento de Soria, Diputación o Junta tienen 35 horas porque se han negociado reducciones por debajo de las 37 horas. En Soria se negocian 15 convenios sectoriales para 15.000 trabajadores y todos se verían beneficiados, además de los afectados por el Estatuto de Trabajadores, que marca 40 horas. «Los trabajadores de sectores más precarios se benefician. Hay más satisfacción y un mayor rendimiento», añade.
Desde UGT, Miguel Ángel Gómez Nicolás, destaca los avances. «La mayoría de los sectores o empresas grandes con convenios colectivos las jornadas ya son inferiores o cercanas, pero a otros les va a afectar de manera muy importante por la adaptación de los convenios a la reducción de jornada», que va a suponer automáticamente la subida del precio por hora trabajada, entre 4-5%. Indica que ya no es que se produzca y venda como hace 40 años, cuando se aprobó la jornada de 40 horas, «sino que también las personas con salarios más precarios podrán beneficiarse de una subida, lo que supone una mejora de las condiciones laborales y, con ello, de la calidad de vida». Para Gómez Nicolás, la rentabilidad de las empresas por la evolución de la economía tiene que llevar a mejores condiciones para trabajadores.