La situación del sector del vino es complicada. El descenso en la demanda y los cambios en los gustos de los consumidores, además de la competencia con un número creciente de países, están poniendo las cosas cada día más difíciles. A pesar de que algunas denominaciones de origen o regiones productoras puedan estar aumentando sus cifras de exportaciones, la tendencia general es la contraria, por lo que urge una reestructuración que no se vislumbra a corto plazo. En cualquier caso, mientras tanto es necesario tomar ciertas medidas de control para estabilizar el mercado y evitar que la crisis empeore.
En este contexto, el Ministerio de Agricultura ha decidido activar de urgencia, por tercer año consecutivo, la intervención de vendimia en verde en viñedos de uva para vinificación, mecanismo que tiene como objetivo favorecer la estabilidad en un mercado cada vez menos estable. La dotación presupuestaria de esta intervención es de 19,2 millones de euros, según recoge la resolución de la dirección general de Producciones y Mercados Agrarios publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Ya en 2020, debido a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 y sus consecuencias en el sector vitivinícola, se puso en marcha esta ayuda para la vendimia de 2020. Las perturbaciones que continúa teniendo el sector, agravadas por factores externos como la guerra de Ucrania, la caída de venta de vino con una reducción de la demanda interna, así como una caída en las exportaciones de vino de la Unión Europea, hacen necesario que vuelva a aplicarse la cosecha en verde ante la vendimia de 2025.
La decisión de poner en marcha esta intervención se produce a petición de las comunidades autónomas, según lo establecido en el artículo 34 del Real Decreto 905/2022, de 25 de octubre, por el que se regula la Intervención Sectorial Vitivinícola en el marco del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PAC). El objetivo general de esta intervención es aliviar la tensión en algunas regiones productoras que mantienen un elevado nivel de existencias, al permitir dimensionar la vendimia de 2025 a la capacidad de almacenamiento y comercialización para la próxima campaña. De esta forma se evitan los efectos indeseables de una potencial sobreoferta de uva el próximo otoño que pudiera lastrar las rentas de los viticultores.
En 2023 y 2024 ya se activó el mecanismo de cosecha en verde, pero continúan sin alcanzarse las tasas de estabilidad previas a la pandemia, por lo que el Ministerio ha estimado conveniente ponerla en marcha al menos una campaña más con el objetivo de mejorar la situación del sector. Con la publicación de esta resolución se ha dotado lo antes posible a esta intervención del presupuesto necesario para su puesta en marcha por parte de las comunidades autónomas, que ahora deben trabajar en la publicación de sus respectivas convocatorias.
Según lo establecido en el artículo 37 del Real Decreto 905/2022, de 25 de octubre, los gobiernos autonómicos que deseen adherirse a esta iniciativa establecerán el plazo para presentar solicitudes, que en todo caso finalizará antes del 30 de abril de 2025. Además, las comunidades autónomas que vayan a poner en marcha la cosecha en verde en su ámbito territorial deben comunicar a la Subdirección General de Frutas Hortalizas y Vitivinicultura antes del 1 de marzo de 2025 la forma de pago elegida, el valor de los límites máximos o baremos estándar según corresponda, así como los criterios de prioridad que van a aplicar y sus respectivas puntuaciones.
La ejecución de la cosecha en verde, que ha sido solicitada por comunidades tan importantes en el sector vitivinícola como La Rioja o Castilla y León, deberá realizarse a más tardar el 15 de julio.
ASAJA Rioja ARAG lamenta el descenso en el presupuesto.
La Asociación Riojana de Agricultores y Ganaderos (ARAG-ASAJA) denuncia que, para este año, el presupuesto que el Ministerio de Agricultura ha destinado a la vendimia en verde es sensiblemente inferior al del año pasado, pasando de los 21,4 millones de euros a los 19,2 millones que deberán repartirse para todas las regiones que lo soliciten. «Se han confirmado nuestros peores pronósticos», señala el secretario general de la organización agraria, Igor Fonseca. «Esta reducción del presupuesto va a comprometer el trabajo realizado durante los dos años anteriores en los que hemos conseguido reducir existencias para recuperar el equilibrio».
Por ello, desde ARAG-ASAJA reclaman mayor compromiso al Ministerio de Agricultura con políticas valientes que ayuden a superar la crisis del sector vitivinícola antes de que sea demasiado tarde. «No podemos permitir que todo el trabajo hecho quede en nada, que todo el esfuerzo de viticultores que han visto comprometida su rentabilidad sea en vano», afirma Fonseca. «Es importante que medidas como la cosecha en verde cuenten con un presupuesto adecuado para garantizar que ningún viticultor que solicite la medida se quede fuera».
Por ello, ARAG-ASAJA reclama que el MAPA priorice sus esfuerzos presupuestarios con medidas valientes y eficaces como cosecha en verde y el control de masa vegetal. «Conocemos el problema, conocemos cómo podemos ayudar a solucionarlo. Pero es importante contar con voluntad política y con el apoyo de las instituciones», ha afirmado. Y ha añadido que «en Europa ya se está hablando de esto, lo comprobamos en las reuniones que mantuvimos esta semana con representantes del Parlamento Europeo y la Comisión Europea».