Tras años complicados que llevaron incluso al cierre, la fábrica de puertas de San Leonardo, conocida popularmente como Puertas Norma, parece haber encontrado la senda de crecimiento. Su integración en el Grupo Unidoors y el trabajo coordinado con la factoría de Ocaña han permitido constituir un grupo fuerte y competitivo, consolidándose como un referente en el sector en España que suma ya varios años en positivo.
Eduard Mundet, el director general de Unidoors, el grupo empresarial al que pertenece la antigua Norma Doors, analiza el plan de futuro en el que se trabaja para la factoría soriana, emblema y motor de San Leonardo y de la comarca de Pinares.
¿Cuál es la situación actual de la fábrica de Soria? ¿Y del grupo Unidoors?
Hemos dejado atrás los números rojos que vinieron desde la apertura y duraron hasta 2018, y estamos en una situación completamente distinta, con números positivos y con crecimiento en ventas. En concreto, las ventas se incrementaron el año pasado más de un 20% tanto en la factoría soriana como en el grupo Unidoors, que es donde está integrada la familia de San Leonardo de Yagüe.
Pongamos números a esta situación. ¿Cuál fue la facturación en 2024?
En el año 2019, que fue el primer año en el que Unidoors San Leonardo (que es como llamamos ahora a la factoría de Soria) se integró con Unidoors Ocaña, esta planta de Soria alcanzó el punto de equilibrio. Desde entonces ha ido creciendo. En los últimos dos años el crecimiento ha sido bastante más importante. Cerramos 2024 con una facturación de casi 40 millones de euros.
¿Cuál es el plan industrial de futuro para Unidoors San Leonardo?
El último punto de inflexión lo tuvimos realmente en septiembre de 2022, cuando tuvimos un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo). Era un momento difícil, bajaban las ventas, y no queríamos que la planta que ya había conseguir entrar en números positivos, entrara en negativos. Tuvimos que hacer ese ERTE, que negociamos con el comité de empresa, y salvamos el año. Desde entonces, lo que hemos hecho es crecer. ¿Dónde se está centrando ahora mismo la planta de San Leonardo?Por un lado, en la internacionalización. Estamos creciendo bastante en Europa, donde trabajamos sobre todo a través de distribuidores. Fuera de Europa, estamos trabajando mucho en grandes proyectos, tanto en el norte de África como en Latinoamérica, y estamos entrando en Emiratos.
Además, desde hace un par de años estamos potenciando la fabricación de armarios. Y estamos tratando de resucitar el mundo de la chapa natural. Creemos que medioambientalmente es un producto muy interesante y esta planta soriana tiene unas capacidades increíbles y, aunque es cierto que el consumo de chapa natural va decreciendo, también es cierto que muchos fabricantes la van abandonando, y queremos que la planta de San Leonardo sea un referente en la fabricación de chapa.
Este crecimiento entiendo que es fruto de una gestión financiera sólida pero, también, del compromiso de los trabajadores. ¿Cuál es la plantilla actual de la compañía?
Más del 70% de los trabajadores votaron a favor el ERTE. Ese respaldo no suele ser común... En ese momento se hizo un pacto por el empleo y nos comprometimos a que durante dos años no hubiera despidos por las mismas causas, organizativas y productivas. No los ha habido. Y ese compromiso ya caducó, pero nuestra intención es que no los haya.
Es indudable que aquí hay un compromiso de la gente por su trabajo diario. Es como si esta planta fuera un poco el pulmón del pueblo, y se nota mucho cuando falla, y cuando va bien. Actualmente somos 220 empleados, 40 más que hace un año. Prácticamente 200 de esos 220 son contratos fijos, indefinidos.
¿Qué previsión de facturación y de empleo manejan para los próximos ejercicios?
En 2024 rozamos casi los 40 millones y este año queremos estar cercanos a los 45 millones, y la idea es que en 2027 hayamos superado los 50 millones de euros de facturación.Es la ambición de esta fábrica.
En cuanto al empleo, crecerá pero no en la misma proporción, ya que hay cosas que necesitamos que se automaticen y que sean eficientes. Hoy la mayoría de la gente trabaja en turno de mañana. Nuestra intención es seguir creciendo en ventas y poder reforzar los turnos de tarde y noche, y eso supondrá contratar a más gente. Pero no será como en 2018, que había más gente contratada pero la planta perdía dinero. Por eso tuvimos que dar un paso atrás, con el objetivo de hacerla viable [...]
Lo que va a seguir creándose es empleo más especializado. En los últimos años hemos creado el departamento de medio ambiente, el de marketing, el de atención al cliente internacional, la oficina técnica de maquinaria... que no existían. A futuro habrá más empleo especializado, pero las máquinas es posible que requieran menos mano de obra. Es la manera de ser competitivos.
¿A qué clientes y mercados se dirige hoy en día la producción?
El cliente más importante de la planta de San Leonardo es Unidoors Ocaña. Y, detrás de Unidoors Ocaña, hay mucha gran distribución (los Brico, los Leroy...). Cuando esta planta se une en 2018 con la de Ocaña dentro del grupo Unidoors, esta no tenía nada de gran distribución.Es gracias a Unidoors Ocaña que empieza a acceder a la gran distribución, de manera indirecta. Hay muchas puertas que se fabrican aquí, pero luego en Ocaña se monta en 'block' para expedirla. Porque allí es un centro de distribución más fácil, ya que aquí tenemos problemas con las carreteras, de infraestructuras...
Otro mercado muy importante es la parte internacional. Y, luego, el mercado por excelencia y el más grande que ha tenido siempre San Leonardo bajo la marca Norma es el mercado de la vivienda, el mercado residencial. Ahí el futuro es esperanzador porque hoy en día se fabrican poco más de 100.000 viviendas en España y las necesidades son mucho más altas.
Menciona que la gran distribución se hace desde Ocaña porque desde San Leonardo es más difícil. ¿Cómo les afecta el tema de las infraestructuras -o la ausencia de ellas- de Soria?
Como empresario puedo comparar y aquí el transporte sale más caro, cuesta más que haya empresas interesadas en trabajar con nosotros para distribuir nuestras puertas, es un sitio más incómodo de llegar... Aquí a veces también es difícil encontrar ciertos perfiles para contratar, porque aquí solo se puede llegar en coche.
En cuanto al mercado exterior, ¿qué supone ahora y cuáles son los planes de expansión previstos?
A nivel grupo estamos en un 15%, pero esta planta exporta más, un 20-25% de las puertas que fabrica van al extranjero. En Europa hay bastante oportunidad de crecimiento. Es un mercado que ya fue importante en su día, y vuelve a ser relevante. Inglaterra, Bélgica, Irlanda, Francia, Portugal... son interesantes para nosotros porque aquí hacemos un producto que no tiene el resto, la puerta lacada. Es un mercado que está creciendo.
Cuando se planteó el traslado a estas instalaciones, la fábrica era la más moderna de Europa...
Aunque hayan pasado 20 años, esta planta sigue siendo de las más modernas de Europa en puertas. Después de construir esta planta, hubo una crisis y eso ha hecho que desde entonces no haya habido grandes proyectos. Eso ha permitido que siga siendo una planta moderna, y eso es nuestro mejor marketing. Cuando nos visitan, quedan impresionados.
Eso también es posible porque desde la entrada del grupo Lacus aquí se ha seguido invirtiendo. Desde el 2018 hasta 2025 esta planta ha recibido inversiones de cerca de seis millones de euros.
¿En qué proyectos trabajan en I+D?
Invertimos continuamente en el desarrollo de nuevos modelos de puertas, resistentes al fuego, a la humedad, acústicas, con sistemas de resistencia antirrobo... En cuanto a la usabilidad, también tratamos de desarrollar nuevos productos como, por ejemplo, con sistemas de seguridad anti 'pilladedos' para los niños o sistemas de armarios con tiradores integrados. Hay un departamento de I+D para producto y también para mejorar nuestros procesos y buscar maneras de fabricación más eficientes.
El impulso público fue en su día claves para reabrir la fábrica. La Diputación, Caja Rural, Soria Futuro y el Ayuntamiento asumieron una apuesta arriesgada...
También fue importante la apuesta privada, con la entrada de Tover.
En la actualidad, ¿cuál es la situación del accionariado?
Actualmente el 95% de las acciones pertenecen a Unidoors o a los accionistas de Unidoors (Lacus Group, Gramarien y EUVA), y la Diputación de Soria mantiene el 5%, después de la ampliación de capital que hubo a finales de 2022 de cuatro millones.
¿Hasta qué punto es importante ahora ya mantener esa parte pública?
Es verdad que la administración pública hizo su trabajo y entiendo que es la iniciativa privada la que tiene que continuar, pero nosotros estamos cómodos. Son unos buenos compañeros de viaje y nadie ha hecho ningún planteamiento ni de salida ni de entrada, pero es cierto que, cuando ha habido necesidad de ampliaciones de capital, se han ido diluyendo, porque ya tocaba que el dinero fuera privado y no público.
A nivel empresarial, ¿se entendería la salida de la Diputación?
Es un referente para todos los sorianos saber que la Diputación sigue apoyando y contribuyendo con el proyecto de esta planta, pero es cierto que, si hoy en día hubiera otra necesidad de dinero público en otro sitio, entendería que la Diputación estuviera apoyando otra necesidad.
Norma tiene todo, la fábrica, el personal, un grupo que respalda... ¿es ya o se puede convertir en una fábrica estratégica dentro del sector de la puerta en España?
Es la planta de capital español más grande que hay en España y de las más grandes de Europa. Los otros grupos competidores ya no son españoles. Uno es de accionariado francés y otro austriaco.
Somos la planta y el grupo más grande, y es la fábrica más moderna de España, por lo que referentes ya somos. Tenemos una capacidad de crecimiento mucho mayor de la que pueden tener otras fábricas, por lo que podemos ser mucho más referente y podemos volver a ser lo que era la antigua Norma.
Tenemos que continuar trabajando y comunicando para que la gente sepa que estamos vivos, porque todavía hay gente que piensa que Norma sigue cerrada...
¿Cómo les afecta la presión del producto 'made in' [hecho en] China?
El producto 'made in' China no nos preocupa. Nos preocupa más el producto 'made in' Turquía, Polonia... porque son zonas más competitivas. Al español y al europeo le gusta poco la puerta de China.
¿Por la calidad?
Por los tipos de diseño, los plazos de entrega eternos... Y, luego, la puerta viaja mal.
La crisis de la materia prima, ¿ya se ha superado?
Se ha calmado (esa situación nos llevó en su día alERTE a nosotros y a otras empresas del sector). Hoy en día la situación es estable pero con ligera tendencia al alza, pero no esperamos una situación como la vivida en 2022.
La sociedad tendemos cada vez más a espacios más abiertos. ¿Eso es una amenaza y obliga a reinventarse?
Por eso una de las apuestas es el tema de armarios y, también, dar valor añadido a la puerta, como el tema de la puerta resistente al fuego.
En su día se habló de deslocalización, que la compañía desmintió rápidamente. ¿Hay el mínimo riesgo?
A la gente que me habla de deslocalización le pregunto ¿y para qué hacemos inversión? Mientras aquí siga habiendo inversión, nuevas contrataciones y hablemos de crecimiento, de nuevos productos, de I+D... la deslocalización está muy lejos. Y la puerta es un producto que, insisto, viaja mal. Por lo que la mayoría de puertas que se consumen en España no se pueden importar porque serían muy caras. Esperemos que siga siendo así.
Tres generaciones han crecido con Norma y la factoría ha sido y es motor de empleo de la comarca. ¿Hasta qué punto es importante para Unidoors mantener esas raíces?
En la medida en que las cosas nos van bien, se trata de contribuir en el desarrollo de la zona. En cosas que pueden parecer más pequeñas, como patrocinar la revista del instituto, o colaborando con la reconstrucción del tejado de la iglesia del pueblo o el patrocinio del equipo del pueblo, del Norma-San Leonardo. Les decimos a los empleados que nos propongan todas las iniciativas deportivas, culturales… porque nosotros recibimos mucho del pueblo y de la comarca, y también queremos devolver.
¿Ayuda esta fábrica a ser agente para luchar contra la despoblación?
De hecho, insistimos en que aquí hay una oportunidad laboral, porque aquí buscamos ingenieros, arquitectos, diseñadores… Aquí hay una oportunidad de vida.