El campo eleva el consumo de combustible en 33.000 toneladas

SPC
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Dujo lamenta que en cereal se ha sembrado "lo mismo o menos" que en la campaña anterior, con entre 400.000 y 500.000 hectáreas por debajo de la media histórica

Instalaciónd de regadío en una finca de patatas en el norte de Burgos. - Foto: Luis López Araico

El consumo de gasóleo B por parte del sector agrario de Castilla y León se situó en 2024 en las 583.524 toneladas, lo que supone un aumento del seis por ciento, en comparación al dato de 2023, con un impulso en el repostaje de carburante para su maquinaria en 33.139 toneladas.

El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, explicó a Ical, que ese aumento se puede explicar porque en 2024, "en regadío, se sembró todo, con una mayor cantidad de cultivos, sobre todo en remolacha, con más consumo para la siembra". Asimismo, achacó el alza a que tras dos años con "grandes sequías" y menos gasto para cosechar, el 2024 fue un "buen año de forrajes y grano" y su recolección "lleva perfectamente a esa subida del seis por ciento".

"Durante las grandes sequías de 2022 y 2023, las tareas de recolección requirieron muchos menos consumo de gasóleo y para el empacado, pero 2024 fue un buen año de forrajes y de grano y su recolección como la de la paja justifican ese crecimiento", dijo a Ical, para apostillar que no se trata de una modificación del consumo tan grande como para poder "hacer una análisis exacto de las causas".

El campo eleva el consumo de combustible en 33.000 toneladasEl campo eleva el consumo de combustible en 33.000 toneladas - Foto: FS ICAL

El dirigente agrario dejó claro que los meses finales del año, con la sementera, "pueden hacer variar el consumo de todo el ejercicio", y este año, en octubre las lluvias no permitieron mucho laboreo, pero en noviembre y diciembre se pudo trabajar con normalidad. Al respecto, lamentó que, según sus estimaciones, esta campaña "se ha sembrado lo mismo o menos que el pasado año en cereales" y se ha reducido el abonado entre un 20 y un 25 por ciento, porque "la rentabilidad es muy escasa o vamos a pérdidas". "No nos salen las cuentas", dijo, para remarcar que cobran poco más de 200 euros por tonelada, mientras que el abono sale a 600, motivo por el que están protagonizando movilizaciones.

"Se ha sembrado igual o menos que la campaña anterior, que ya es un 20 por ciento menos que el histórico, ese es el panorama", dijo a Ical, lo que supone entre 400.000 y 500.000 hectáreas menos.

Mucho menos consumo que hace dos décadas

El ligero crecimiento del consumo de Gasóleo A por parte de los profesionales del sector primario de la Comunidad, no oculta el profundo descenso que ha experimentado el repostaje durante los últimos años en el campo, impulsada esa reducción por las mejoras técnicas y el dimensionamiento de las explotaciones.

Cabe destacar que según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), hace dos décadas, en 2004, el campo de Castilla y León alcanzó un consumo de 861.011 toneladas, lo que supone 277.486 menos más que el año pasado, con un desplome porcentual del 32,2 por ciento. Sin alejarse tanto en el tiempo, el consumo en 2024, se situó muy por debajo del dato de hace un lustro, ya que en 2019, llegó a consumir 640.434 toneladas, es decir, durante esos cinco años el sector rebajó su demanda de combustible un 8,9 por ciento, lo que equivale a casi 57.000 toneladas menos.

Donaciano Dujo constató unos datos que responden a la reducción del número de hectáreas de cereal sembradas; a la mayor apuesta por el girasol, que requiere mucho menos laboreo; a la mayor superficie en barbecho, o a la siembra de forrajes, junto a que "cada vez es mayor la superficie en siembra directa, que no necesita la manipulación tradicional de la tierra, con menos consumo".

Asimismo, dejó claro el impacto de las mejoras técnicas, con maquinaria cada vez más eficiente, y explotaciones cada vez mayores, que "lleva implícito el ahorro de gasóleo".

Provincias

Las cifras de Cores reflejan que el consumo de gasóleo A se elevó el año pasado en relación a 2023, en todas las provincias de la Comunidad, excepto en la burgalesa, donde mermó un 7,8 por ciento, hasta las 76.907 toneladas. Los mayores aumentos se produjeron en Palencia y León, un 30,8 y un 13,3 por ciento, respectivamente, hasta las 72.293 y 108.881 toneladas, en cada caso.

Por lo que se refiere a la provincia de Zamora, el consumo de gasóleo del campo aumentó un 9,7 por ciento, con 67.160 toneladas, y en Soria, un ocho por ciento, hasta las 32.697. Aumentos más moderados se produjeron en Ávila, con un avance del uno por ciento, y 36.962 toneladas; Valladolid, con un 0,9 por ciento, y 79.815; Segovia, con un 0,4 por ciento y 48.335; y Salamanca, con un 0,2 por ciento, y 60.475.